¡Bellaqueo sin censura! Una guía brutal para adentrarte en el sexo rudo
Si estás aquí, es porque te pica la curiosidad (y tal vez algo más, picarón/a). Hablemos de sexo rudo, sin filtro, con humor negro y con la cruda realidad que el mainstream no te cuenta. Olvidate de “Fifty Shades of Grey”, que eso es como decir que el arroz con habichuelas de lata es alta cocina. Esto es el bello arte de la dominación, sumisión y el placer de la intensidad. Si eres de los que cree que el sexo rudo es darle con ganas sin más, mi amor, siéntate, porque aquí hay universidad.
Estoy cansado de estas tipas diciendo que me gusta rudo y no saben las dinamicas o de estos tipos que se autonombran DOM o Dominadores pero no saben mierda de lo que estan hablando.
El sexo bruto: no es moda, es historia
Desde antes que Da Vinci pintara monas y antes que la gente se matara a espadazos en la Edad Media, la humanidad ha tenido tendencias sadomaso. En Pompeya hay grafitis de orgías que harían sonrojar hasta a la prima de la iglesia. La pornografía y el contenido erótico han existido en distintas formas: desde papiros egipcios donde Ramsés III probablemente se dio sus buenos latigazos con Cleopatra 2.0, hasta el “onlyfans” de la Antigua Roma, donde los frescos eran lo más parecido a un premium Snapchat. Y hoy, con el internet, hay un acceso ridículo a contenido BDSM en páginas como Xvideos, Pornhub y sitios más underground donde hasta Lucifer dice “diablo, eso está fuerte”.
Sexo vainilla vs. sexo con pique
Si lo tuyo es el “chingoteo flat”, este post es tu intervención. No hay nada de malo con el sexo básico, pero imagina comer pan sin mantequilla toda la vida. El sexo rudo es el pique extra, el sazón, la chispa. No se trata solo de dar nalgadas o amarrar, sino de jugar con los sentidos, el control y la confianza. Papi, esto es como aprender a manejar un manual: al principio te puedes guayar, pero cuando lo dominas, das catedra en la autopista del perreo intenso.
Primeros pasos: cierra los ojos y siente
Si quieres introducir a tu pareja (o a ti mismx) en este mundo, empieza con lo básico. La privación sensorial con una venda en los ojos hace que todo se sienta más intenso. Con un sentido menos, el cuerpo se recalibra y hasta un simple susurro se siente como un corrientazo directo a la entrepierna. Si piensas que esto es poca cosa, imagina que estás en la oscuridad y de repente sientes un hielo recorriendo tu espalda o una lengua sorpresiva en un lugar inesperado, como por ejemplo el culo 😂
Juguetes iniciales para el bellaqueo brutal:
- Floggers: No son látigos de vaquero, sino tiras de cuero o tela que dan golpes excitantes sin mucho dolor. Ideal para darle un cantazo y decir “pa’ que respetes”.
- Esposas o amarres: Si quieres ir suave, usa velcro. Nadie quiere terminar en emergencias con la excusa de que “se nos fue la mano” y ahora estás esposado como reo en bus penitenciario.
- Velas de cera: No te asustes, hay velas especiales que no queman, pero dan un calorcito rico en la piel. Si usas una vela normal, vas a acabar con la piel como pollo frito del chinchorro.
- Collares o cinturones: Para halar un poquito y sentir el poder (con responsabilidad, claro). Pero cuidado, que si te emocionas mucho terminas dejando a la pareja sin aire y eso ya es otro género de noticia.
- Aqui una lista de otros articulos que se pueden utilizar.
Comunica o muere en el intento
Si no hablas con tu pareja antes de entrar en este mundo, te puedes llevar un puño involuntario o un trauma. Establezcan:
- Palabras de seguridad: “Dino” o “Bryant” son sugerencias cómicas, pero serias. Si alguien dice la palabra, se detiene todo, aunque estés en plena azotadera.
- Límites: Un “límite suave” es algo que podrías intentar con más confianza. Un “límite duro” es un NO definitivo. No te pases de listo queriendo cruzar la raya.
- Roles: Quién manda y quién recibe. Y recuerda, los roles pueden cambiar. Hoy eres el dom, mañana eres el sumiso llorando porque te dieron como a tambor de plena.
Pelea de sumisos: cuando dos quieren que los dominen
Nada peor que dos personas esperando que la otra tome el control. Si ambos son sumisos, hagan piedra, papel o tijera. Si ambos son dominantes, turnéense, que el juego del poder es un intercambio continuo. Pero si después de tres turnos siguen discutiendo quién manda, mejor jueguen Uno y váyanse a dormir.
El postre: clásicos de la disciplina
Si ya te soltaste y te sientes cómodo/a con el amarre y las nalgadas, aquí algunas ideas para elevar el nivel:
- Juego de roles: Desde “el profesor regañón” hasta “el/la jefx que te pone en tu lugar”. Si ya te pagan mal en el trabajo, al menos disfruta el abuso en la cama.
- Impact play: Desde nalgadas suaves hasta el sonido celestial de un flogger en las carnes. Porque un culito rojo es sinónimo de buena disciplina.
- Degradación y adoración: A algunos les gusta ser tratados como dioses/as, a otros como chatarra. Solo recuerda, esto es dentro del juego, no en la vida real. No seas cafre.
Conclusión: explora sin miedo, pero con cabeza
Entrar al mundo del sexo rudo es como aprender a cocinar con fuego alto: se siente cabrón, pero si no tienes cuidado te quemas. La confianza, la comunicación y el respeto son la base de cualquier interacción intensa. Así que, si vas a darle, dále bien, pero con cabeza. Y recuerda: si tu pareja termina diciendo “amarra, escupe, estrangula”, no digas que no te lo advertimos.
¡Feliz bellaqueo! 😈
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